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Los proverbios, del latín proverbium, son enunciados breves, siempre sentenciosos y a veces ingeniosos, que transmiten mensajes instructivos llenos de sabiduría que buscan incitar a la reflexión. Es por esto que los hemos incluido en la sección de Citas. Así que, ahora reflexionemos, al menos un poco, con la siguiente y amplia selección de proverbios...


-Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo.

-Si te caes siete veces, levántate ocho.

-Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.

-El sabio no dice lo que sabe, y el necio no sabe lo que dice.

-A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.

-La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.

-Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.

-Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.

-Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.

-El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero sólo el necio se queda sentado en él.

-No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.

-Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.

-El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, mas luego se clarifica.

-Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.

-La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.

-Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación.

-Castiga a los que tienen envidia haciéndoles bien.

-Nunca se pierden los años que se quita una mujer, van a parar a cualquiera de sus amigas.

-La crueldad es la fuerza de los cobardes.

-Los ojos no sirven de nada a un cerebro ciego.

-Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.

-Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.

-Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.

-Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.

-Cuando bebas agua, recuerda la fuente.

-El que teme sufrir ya sufre el temor.

-Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.

-El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.

-Si no quieres que se sepa, no lo hagas.

-El que se pone de puntillas no puede sostenerse derecho.

-Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.

-Excava el pozo antes de que tengas sed.

-La lengua resiste porque es blanda; los dientes ceden porque son duros.

-Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.

-Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.

-Estaba furioso de no tener zapatos; entonces encontré a un hombre que no tenía píes, y me sentí contento de mi mismo.

-La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.

-Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.

-Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.

-Duerme con el pensamiento de la muerte y levántate con el pensamiento de que la vida es corta.

-No hables mal del puente hasta haber cruzado el río.

-Trata a los pequeños como tú quisieras ser tratado por los grandes.

-Nadie prueba la profundidad del río con ambos pies.

-Al comprar una casa, piensa en el vecino que adquirirás con ella.

-La necesidad, al menesteroso le obliga al ser mentiroso.

-Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.

-¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?

-Las ideas están exentas de impuestos.

-El enano ve gigantes por todas partes.

-Si quieres miel no des puntapiés sobre la colmena.

-La respuesta más rápida es la acción.

-Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.

-Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.

-Un libro es como un jardín que se lleva en el bolsillo.

-Si aconsejas al ignorante, te tomará por su enemigo.

-El hombre no puede saltar fuera de su sombra.

-Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.

-La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?

-Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.

-Oír es precioso para el que escucha.

-Aunque tu mujer haya cometido cien faltas no la golpees ni con una flor.

-La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.

-El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.

-La mitad de la alegría reside en hablar de ella.

-Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.

-No hay medicina para el miedo.

-Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.

-El que quiera ser líder debe ser puente.

-Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.

-Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.

-El que nada duda, nada sabe.

-Dos perros pueden matar a un león.

-Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.

-Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.

-Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio.

-No hay árbol que el viento no haya sacudido.

-¿Qué ve el ciego, aunque se le ponga una lámpara en la mano?

-El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.

-No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.

-Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.

-Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.

-Ningún amigo como un hermano; ningún enemigo como un hermano.

-Cuando apuntas con el dedo, recuerda que tres dedos te señalan a ti.

-Un tropezón puede prevenir una caída.

-Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.

-Nunca tengas miedo del día que no has visto.

-Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.

-Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.

-Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.

-Vale más ser cobarde un minuto que muerto el resto de la vida.

-El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.

-Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.

-El amor y la tos no pueden ocultarse.

-Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.

-El cuando y el pero es la herencia de los tontos.

-Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.

-Sólo en la actividad desearás vivir cien años.

-Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.

-Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.

-Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.

-La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.

-Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.

-Más confío en el trabajo que en la suerte.

-Cuando tres marchan juntos, tiene que haber uno que mande.

-Todos los hombres estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.

-Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cría a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.

-Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?

-La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.

-La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.

-La luna y el amor cuando no crecen, disminuyen.

-La escalera ha de barrerse empezando por arriba.

-¡Caer está permitido. Levantarse es obligatorio!

-El corazón es un niño: espera lo que desea.

-Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!

-Añorar el pasado es correr tras el viento.

-El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.

-La sabiduría inútil sólo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.

-Las palabras son enanos, los ejemplos son gigantes.

-El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.

-El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.

-Por el amor de una rosa el jardinero es servidor de mil espinas.

-Cuando el carro se haya roto muchos os dirán por donde no se debía pasar.

-El caballo conoce por la brida al que lo guía.

-Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!

-Amistad que acaba no había comenzado.

-Así como el ignorante está muerto antes de morir, el hombre de talento vive aun después de muerto.

-Ningún hombre es feliz a menos que crea serlo.

-Nos interesan los demás cuando se interesan por nosotros.

-Quien sólo vive para sí, está muerto para los demás.

-Nadie sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta.

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